La excelencia operativa en salas de control depende de una dirección capacitada y estratégica, capaz de planificar, coordinar y evaluar operaciones con rigor profesional.
Tecnología y operadores son necesarios, pero insuficientes sin gerentes formados en gestión de salas, diseño de protocolos y mejora continua. Actualizar al personal gerencial es esencial para elevar la capacidad de respuesta, reducir vulnerabilidades y sostener una cultura de seguridad proactiva.




